La nueva Directiva DISC: el fin de los informes “no financieros”

La nueva Directiva DISC: el fin de los informes “no financieros”

Tribuna de nuestro fundador, Marcio Viegas, publicada en el periódico Expansión el 24 de abril de 2021

Después de un largo proceso de consulta, la Comisión Europea ha publicado finalmente una propuesta de Directiva sobre Informes de Sostenibilidad Corporativa (DISC) dentro de un amplio paquete de finanzas sostenibles. La nueva Directiva trae una serie de novedades que trataré en otra ocasión, pero empecemos por su título: Europa ya no llama “no financiera” a la información relacionada a la sostenibilidad.

El término “no financiero” es inapropiado por tres razones. En primer lugar, los aspectos y activos que intenta cubrir tienen impactos financieros y valor respectivamente, incluso si no pueden medirse fácilmente. Piense en el valor del logotipo de una marca de refrescos y el impacto de los movimientos por comida sana o contra el plástico para la misma empresa. Ambos son llamados “no financieros” por los contables, pero innegablemente afectan el valor de la empresa. En segundo lugar, y ahora centrándose en los informes de sostenibilidad, el concepto sugiere que los aspectos de sostenibilidad son menos importantes que los estados financieros tradicionales y, lo que es peor, instintivamente negativos. Algunos han tratado de arreglar eso con informes “integrados”, un concepto utópico que normalmente conduce a la dilución de la información “no financiera” en el medio de informes financieros larguísimos. En tercer lugar, ya se puede “contabilizar” la sostenibilidad mediante el uso de métricas a menudo muy específicas, personalizadas por sector industrial, basadas en la ciencia y de alguna manera aceptadas a nivel mundial. Pero incluso para temas que son difíciles de medir e informar de manera uniforme, como las relaciones con la comunidad o la huella hídrica: se debe discutir el impacto potencial de las interrupciones causadas por litigios con la comunidad o la escasez de agua, por ejemplo.

Pero además de la nueva DISC hay otras buenas noticias. Primero, incluso los contables ahora aceptan que las cosas “no financieras” cuentan: el Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB, por sus siglas en ingles) y su Fundación de Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, en ingles) finalmente están considerando la sostenibilidad en la presentación de informes financieros mejorados, pero siguen obsesionados con los intereses de los inversores únicamente. En segundo lugar, el regulador bursátil estadounidense, la SEC, ahora se compromete a mejorar la divulgación relacionada con el clima más allá de su Guía de 2010.

Acciones necesarias

El fin de los informes “no financieros” es un pequeño paso semántico, pero el lenguaje, especialmente en un campo tan incipiente, es clave. Más allá de eso, se deben tomar cinco acciones para hacer que las empresas y las finanzas sean más sostenibles de manera efectiva.

 

  • En primer lugar, la sostenibilidad debe entenderse, ser estratégica, vinculada a la compensación e implementada de manera efectiva. Ya sabemos que la cola de los informes no está efectivamente moviendo al perro de las empresas.
  • En segundo lugar, las métricas, los informes y la verificación deben simplificarse y estandarizarse, a nivel mundial si es posible, e ir más allá del papeleo: con el apoyo de los contables, por supuesto, pero también de los científicos y de expertos en operaciones y sostenibilidad.
  • En tercer lugar, dicha estandarización debe adoptar el concepto de doble materialidad, que considera los impactos financieros de las cuestiones de sostenibilidad en las empresas, la principal preocupación de los inversores y contables, pero también los impactos ambientales y sociales causados por las empresas, que nos conciernen a todos, pero que no son capturados adecuadamente por las finanzas. El concepto de doble materialidad ya ha sido adoptado por Europa, pero no por la Fundación IFRS.
  • En cuarto lugar, la información debe ser verificada por expertos en sostenibilidad competentes e independientes, que puedan visitar fábricas, minas y granjas.
  • En quinto lugar, todo lo anterior debe ser obligatorio, especialmente los informes de sostenibilidad, como sugiere BlackRock, por ejemplo, para empresas con más de 250 trabajadores, como ya requiere la Ley 11/2018 en España, pero no en otros países.

Todo esto es urgente, porque la emergencia climática, las pandemias, la escasez de agua y la desigualdad socioeconómica son ahora más críticas para el planeta, las personas y la prosperidad, incluidas las empresas, los inversores y los contables. Greta Thunberg nos recordó en la COP25 en Madrid: “El mayor peligro no es la inacción; el peligro real es cuando los políticos y los CEO hacen que parezca que está ocurriendo una acción real cuando en realidad no se está haciendo casi nada, aparte de una contabilidad inteligente y unas relaciones públicas creativas”. La nueva DISC es bienvenida como una respuesta a esta preocupación.

 

Somos una red de profesionales expertos en materia de sostenibilidad.

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